¿Tienes un problema con una compra (tienda física, online, garantías)?
Preguntas más consultadas de Compras:
Actualmente no existen consultas previas registradas sobre las preguntas de este sector.
No tienes obligación de pagar ni de devolver productos o servicios que no hayas solicitado. La falta de respuesta no significa aceptación. Si la empresa insiste en cobrarte, puedes reclamar y ponerlo en conocimiento de los servicios de consumo.
No. Con carácter general, la empresa no puede negarte la garantía legal solo porque no conserves la caja o el embalaje original. Para ejercerla, lo relevante es acreditar la compra y comunicar la falta de conformidad del producto. Distinto es que, en cambios o devoluciones voluntarias ofrecidos por la empresa al margen de la garantía legal, pueda establecer condiciones como conservar el embalaje, siempre que las haya informado previamente y de forma clara.
Sí. Si has perdido el ticket, puedes reclamar la garantía si acreditas la compra por otros medios, como la factura, un justificante bancario, un correo de confirmación o cualquier otra prueba que permita identificar la operación. El ticket facilita la reclamación, pero no es el único medio válido para demostrar la compra.
La reparación o sustitución debe hacerse en un plazo razonable desde que la tienda conoce la falta de conformidad y sin mayores inconvenientes para la persona consumidora. La ley no fija un número exacto de días para todos los productos. Si la reparación se alarga de forma injustificada, puedes pedir otra solución, como sustitución, rebaja del precio o resolución del contrato, según el caso.
No existe una regla general que obligue siempre a la tienda a prestarte un producto de sustitución mientras dura la reparación. Puede estar previsto en una garantía comercial, en la política de la empresa o en normativa sectorial concreta. En todo caso, la reparación debe hacerse en un plazo razonable y sin inconvenientes importantes.
Si el producto fue instalado de forma coherente con su naturaleza y finalidad antes de aparecer el defecto, aunque lo instalaras tú mismo, la reparación o sustitución debe incluir la retirada del producto defectuoso y la instalación del reparado o sustituido, o la empresa debe asumir esos costes. Por ejemplo, puede ser relevante en electrodomésticos encastrados, muebles instalados o aparatos fijados a la vivienda.
Puede negarse si el problema se debe realmente al desgaste normal, mal uso, falta de mantenimiento o daño causado por la persona consumidora. Pero no basta con afirmarlo de forma genérica. Si el fallo aparece dentro de los dos primeros años desde la entrega, se presume que ya existía al entregarse el producto, salvo que el vendedor pruebe lo contrario o que esa presunción sea incompatible con el producto o el defecto.
La empresa debe suministrar las actualizaciones necesarias para que el producto siga siendo conforme, incluidas las de seguridad, durante el periodo que corresponda según el tipo de contrato y lo que razonablemente pueda esperar la persona consumidora. Debe informarte de esas actualizaciones. Si no las proporciona y el producto deja de funcionar correctamente o pierde seguridad, puedes reclamar conforme a la garantía.
Si la empresa te informó de la actualización y de las consecuencias de no instalarla, y no la instalas en un plazo razonable, la empresa puede no ser responsable de los fallos causados únicamente por la falta de esa actualización. En cambio, si no te informó correctamente o no pudiste instalarla correctamente por deficiencias en las instrucciones facilitadas, esta excepción no se aplica.
Sí, salvo determinadas excepciones. Si resuelves el contrato por falta de conformidad de un contenido o servicio digital, tienes derecho a recuperar los contenidos que hayas creado o facilitado al usar el servicio, sin coste, en un plazo razonable y en un formato habitual y legible electrónicamente. Entre las excepciones están los contenidos que no tengan utilidad fuera del servicio o que hayan sido agregados con otros datos por la empresa y no puedan desagregarse, o solo puedan hacerlo con esfuerzos desproporcionados.