¿Tienes un problema con una compra (tienda física, online, garantías)?
Preguntas más consultadas de Compras:
Sí. La garantía comercial vincula a quien la ofrece en las condiciones anunciadas en la publicidad y en la propia declaración de garantía. Si la publicidad ofrece condiciones más favorables que el documento de garantía, puedes exigir las anunciadas. En todo caso, la garantía comercial es adicional a la garantía legal y no puede limitar los derechos que esta reconoce a la persona consumidora.
Durante la garantía legal, el vendedor no puede negarte tus derechos solo porque hayas hecho el mantenimiento fuera de la red oficial, salvo que demuestre que la avería se debe a un mantenimiento incorrecto o a una intervención que causó el problema. En una garantía comercial adicional, como una garantía de 7 años ofrecida por la marca, pueden establecerse condiciones de mantenimiento, siempre que sean claras, proporcionadas y se hayan informado antes de contratar. En todo caso, esas condiciones no pueden reducir los derechos de la garantía legal.
Si el contenido digital presenta una falta de conformidad, puedes exigir a la empresa que lo ponga en conformidad de forma gratuita, por ejemplo corrigiendo el fallo o facilitándote de nuevo el contenido en condiciones adecuadas. Si no lo hace, resulta imposible o concurren otros supuestos previstos legalmente, puedes pedir una reducción del precio o resolver el contrato. Esta protección también puede aplicarse cuando el contenido se obtiene a cambio de facilitar datos personales, con las excepciones previstas legalmente.
No necesariamente. La garantía de contenidos y servicios digitales puede aplicarse aunque no hayas pagado dinero, si a cambio facilitaste datos personales o la empresa los trata para fines distintos de suministrar el contenido o cumplir obligaciones legales. En ese caso, si el juego no funciona correctamente, puedes exigir que lo pongan en conformidad, por ejemplo corrigiendo el fallo o facilitando una actualización. Si no se soluciona, no es posible hacerlo o el incumplimiento es importante, podrías pedir la resolución del contrato cuando proceda.
Sí, si el fallo se debe a una instalación incorrecta realizada por la empresa o bajo su responsabilidad, o a instrucciones de instalación incorrectas facilitadas por ella. En ese caso, se considera una falta de conformidad y puedes exigir que solucionen el problema conforme a la garantía aplicable al contenido o servicio digital.
Sí. El plazo de garantía se suspende desde que pones el producto a disposición del vendedor para reparar la falta de conformidad hasta que te lo devuelven ya reparado. Además, si la videoconsola ha tenido que repararse varias veces y el problema continúa, puedes reclamar otra solución, como la sustitución, una rebaja del precio o la resolución del contrato, según las circunstancias.
Sí. Si el producto se repara en aplicación de la garantía legal, el plazo de garantía queda suspendido mientras dura la reparación. Además, durante el año siguiente a la entrega del producto ya reparado, si reaparece el mismo defecto o uno con el mismo origen, se presume que se trata de la misma falta de conformidad, salvo prueba en contrario.
Sí. Si la reparación no ha solucionado el problema y aparece una falta de conformidad después de ese intento de puesta en conformidad, puedes exigir una rebaja del precio o la resolución del contrato, salvo que para esta última la falta sea de escasa importancia. También puedes optar por otra medida de puesta en conformidad, como la sustitución, cuando resulte procedente. No tienes que aceptar indefinidamente sucesivos intentos de reparación.
Un marketplace o plataforma de venta en línea es una página web o aplicación que permite comprar productos o contratar servicios ofrecidos por distintos vendedores. En algunos casos, la plataforma solo actúa como intermediaria entre comprador y vendedor. En otros, además de permitir ventas de terceros, también vende sus propios productos directamente. Por eso es importante comprobar en cada compra quién es el vendedor real.
Probablemente no. Si el producto aparece como “vendido por” otra empresa o persona, normalmente la página web actúa como marketplace o plataforma intermediaria, y el vendedor es quien aparece indicado en el anuncio, en la confirmación de compra o en la factura. Aun así, la plataforma puede tener obligaciones propias de información, atención al cliente o gestión de incidencias, según el servicio que preste y lo que haya ofrecido al consumidor.