¿Tienes un problema con una compra (tienda física, online, garantías)?
Preguntas más consultadas de Compras:
Puedes reclamar porque el producto no se ajusta a una característica anunciada. Si las zapatillas no son impermeables y esa característica formaba parte de la publicidad o del etiquetado, puedes exigir una solución adecuada. Si no se soluciona, no es posible hacerlo o la falta de conformidad es importante, puedes pedir una rebaja del precio o resolver el contrato, devolviendo el producto y recuperando el dinero.
En la compra de bienes a una empresa, la garantía legal general es de 3 años desde la entrega. En bienes de segunda mano también es de 3 años, aunque puede pactarse un plazo menor, nunca inferior a un año. En contenidos o servicios digitales, el plazo depende de cómo se suministren: si se suministran en un acto único o en actos individuales, la empresa responde durante 2 años; si el suministro es continuo, responde durante todo el periodo contratado. En productos perecederos o de consumo rápido, los derechos de garantía se aplican teniendo en cuenta su naturaleza, fecha de caducidad o vida útil razonable.
Porque ofrecen una política comercial más favorable que la exigida por la ley. En una tienda física, si el producto no es defectuoso, la ley no obliga con carácter general a aceptar la devolución por simple cambio de opinión. Si la tienda anuncia que acepta devoluciones, debe cumplir las condiciones que haya ofrecido, por ejemplo devolución del dinero, cambio por otro producto o entrega de un vale.
Sí. El productor debe garantizar un servicio técnico adecuado y la existencia de piezas de repuesto durante un plazo mínimo de 10 años desde que el producto deja de fabricarse. Antes del 1 de enero de 2022, la normativa establecía con carácter general un plazo de 5 años. Esto no significa que los repuestos deban entregarse gratuitamente: dependerá de si la reparación está cubierta por la garantía legal o comercial o se realiza fuera de garantía.
Sí, en general. La tienda no está obligada a aceptar pagos con tarjeta, salvo que haya anunciado u ofrecido ese medio de pago o exista una norma específica aplicable. Lo que sí debe aceptar, con las excepciones y dentro de los límites legales, es el pago en efectivo.
El plazo empieza a contar desde el día en que la persona consumidora, o un tercero indicado por ella que no sea el transportista, recibe físicamente el producto.
Con carácter general, no si en la operación interviene un empresario o profesional: no pueden pagarse en efectivo operaciones de importe igual o superior a 1.000 euros. A estos efectos, el efectivo incluye medios como el cheque al portador y no puede eludirse el límite fraccionando el pago. Existe una excepción relevante: cuando paga una persona física que no actúa como empresario o profesional y acredita que no tiene su domicilio fiscal en España, el límite es de 10.000 euros.