¿Tienes un problema con una compra (tienda física, online, garantías)?
Preguntas más consultadas de Compras:
El plazo general para desistir en una compra a distancia es de 14 días naturales. En la compra de bienes, normalmente empieza desde que recibes el producto. Si el empresario ofrece voluntariamente un plazo más largo, debe respetarlo. Si no te informa correctamente sobre el derecho de desistimiento, el plazo se amplía hasta 12 meses después de que termine el plazo inicial de 14 días. Si te informa durante esos 12 meses, tendrás 14 días naturales desde que recibas esa información.
En primer lugar, reclama al vendedor al que compraste el móvil, preferiblemente por un medio que deje constancia, como correo electrónico, formulario web con justificante, correo certificado o burofax. Indica el problema, aporta el justificante de compra y pide la reparación o sustitución en garantía. Si no responde en el plazo legal o la respuesta no es satisfactoria, puedes acudir a los servicios públicos de consumo de tu municipio, provincia o comunidad autónoma, a una asociación de consumidores o al arbitraje de consumo si la empresa está adherida o acepta someterse. Como última opción, puedes presentar una demanda judicial; si la reclamación no supera 2.000 euros, con carácter general no necesitas abogado ni procurador.
Si la tienda anunció una rebaja o descuento, debe indicar como precio anterior el precio más bajo aplicado al mismo producto durante los 30 días anteriores a la reducción. Si hace quince días el ordenador estaba más barato y la tienda usa un precio anterior más alto para aparentar una rebaja mayor, podría tratarse de una práctica engañosa. Puedes reclamar a la tienda y ponerlo en conocimiento de las autoridades de consumo. Que exista una infracción en la información del descuento no significa siempre que tengas automáticamente derecho a que se te aplique el precio más bajo anterior, aunque puedes solicitarlo en tu reclamación.
Si el comercio dirige su actividad a España y tú compras como persona consumidora desde España, se aplicará la protección obligatoria prevista para las personas consumidoras en España. Aunque el contrato diga que se aplica la ley húngara, esa elección no puede privarte de las normas imperativas de protección del consumidor que te corresponderían por residir en España. En la práctica, al tratarse de una empresa de otro país de la Unión Europea, también puedes acudir al Centro Europeo del Consumidor si no consigues resolver el problema con la empresa.
Puedes reclamar, pero no como en una compra de consumo frente a una empresa. Si el vendedor es realmente un particular, no se aplica la normativa de consumo sobre compraventa entre empresa y consumidor, y el conflicto se resolvería por la vía civil. Aun así, revisa si el vendedor actúa en realidad como profesional, aunque figure como particular, y si la plataforma informó claramente de que comprabas a un particular. Si la plataforma no informó correctamente o asumió compromisos propios, podrías reclamar también frente a ella en lo que corresponda.
Debes comunicar al empresario, dentro del plazo legal, tu decisión de desistir del contrato. Puedes usar el formulario de desistimiento que te facilite la empresa o cualquier otra declaración clara, por ejemplo un correo electrónico. No basta con dejar de pagar o con no recoger el producto. Como corresponde a la persona consumidora probar que ha desistido dentro de plazo, conviene usar un medio que deje constancia, como el formulario web con confirmación, correo electrónico, burofax u otro canal habilitado por la empresa que permita conservar la comunicación.
El vendedor debe informarte antes de la compra de la fecha o plazo de entrega. Si no se ha acordado una fecha concreta, debe entregarte el producto sin retrasos indebidos y, como máximo, en el plazo de 30 días naturales desde la celebración del contrato.
La diferencia está en si el producto cumple o no con lo contratado. Si presenta un defecto, no coincide con lo anunciado o no reúne las características o prestaciones que razonablemente cabía esperar, puede existir una falta de conformidad y puedes ejercer los derechos de garantía. Si el producto es conforme pero simplemente no te gusta o has cambiado de opinión, no existe un derecho general a devolverlo cuando lo compras en una tienda física, salvo que la propia tienda ofrezca esa posibilidad. En las compras a distancia, en cambio, normalmente puedes ejercer el derecho de desistimiento dentro del plazo legal, salvo las excepciones previstas.
Sí, en principio puedes elegir entre reparación o sustitución. El vendedor solo puede rechazar la opción elegida si resulta imposible o supone costes desproporcionados frente a la otra solución. La devolución del dinero puede solicitarse en determinados casos, por ejemplo si la reparación o sustitución no es posible, no se realiza correctamente o en un plazo razonable, el defecto reaparece o es suficientemente grave. Como la avería aparece a los 5 meses, se presume que la falta de conformidad ya existía cuando se entregó la lavadora, salvo prueba en contrario o que esa presunción sea incompatible con la naturaleza del producto o del defecto.
Si el producto fue instalado de forma coherente con su naturaleza y finalidad antes de aparecer el defecto, aunque lo instalaras tú mismo, la reparación o sustitución debe incluir la retirada del producto defectuoso y la instalación del reparado o sustituido, o la empresa debe asumir esos costes. Por ejemplo, puede ser relevante en electrodomésticos encastrados, muebles instalados o aparatos fijados a la vivienda.