Bustinduy, que anunció una normativa para prohibir las bebidas energéticas a menores, advierte sobre los daños que provocan estas bebidas: hipertensión, insomnio, sobrepreso, trastornos cardiovasculares…
Según un reciente estudio de Sanidad, el 38,4% de jóvenes de entre 14 a 18 años toma bebidas energéticas, siendo mayor el consumo entre los chicos.
Este estudio señala, además, que un 15% de estos adolescentes toma estas bebidas energéticas mezclándolas con alcohol.
Madrid, 02 de marzo 2026.- Pablo Bustinduy, ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, ha inaugurado este lunes el acto “Comer sano no es un tema menor” en el Congreso de los Diputados; unas jornadas sobre la publicidad de alimentos no saludables en el que también han participado la ministra de Sanidad, Mónica García, y la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego. Bustinduy, que hace unos días anunciaba que el ministerio que dirige prohibirá la venta de bebidas energéticas a los menores de 16 años, ha advertido que este tipo de bebidas son consumidas por casi un 40% (38,4%) de los jóvenes entre 14 y 18 años, así como de los efectos nocivos que suponen para su salud.
El dato lo arroja la encuesta ESTUDES que elabora anualmente el Ministerio de Sanidad con el objetivo de conocer la situación y las tendencias del consumo de drogas y otras adicciones entre los estudiantes que cursan Enseñanzas Secundarias. Este estudio refleja que 4 de cada 10 adolescentes encuestados consumen bebidas energéticas y que su consumo tiene una mayor incidencia entre los chicos (45,7%) que entre las chicas (31%). Además, el informe revela que un 15% de estos adolescentes mezcla las bebidas energéticas con alcohol, una práctica que multiplica los riesgos para la salud.
A lo largo de la jornada, personas expertas en el ámbito de la salud y la nutrición, así como de entidades científicas como la Organización Mundial de la Salud o la Agencia Estatal de Seguridad Alimentaria (AESAN), han advertido de los riesgos asociados al consumo de bebidas energéticas y los efectos negativos sobre la salud de los más jóvenes. La ingesta regular de bebidas energéticas se ha asociado a sobredosis de cafeína, hipertensión, pérdida de masa ósea y osteoporosis, y otras enfermedades cardiovasculares, además de señalar que un consumo excesivo de cafeína puede provocar efectos fisiológicos no deseados que van desde la alteración del sueño hasta efectos psicológicos y alteración del comportamiento.
Por ello, el ministerio de Consumo plantea prohibir la venta de todas las bebidas energéticas a menores de 16 años, y ampliar esta prohibición a los menores de 18 años en el caso de las bebidas con más de 32mg de cafeína por cada 100ml. Una medida que cuenta con el apoyo de 9 de cada 10 personas según el último barómetro de la AESAN sobre estos productos. “Lo que proponemos no es otra cosa que proteger a los niños, niñas y adolescentes de riesgos muy claros para su salud que se están asentando como normales como consecuencia de estrategias comerciales”, ha subrayado Bustinduy.
En este sentido, el ministro ha señalado que la salud de las niñas y niños ha sido un tema prioritario para el Ministerio de Consumo, como demuestra la aprobación del Real Decreto de Comedores Escolares Saludables, que ha permitido garantizar cinco comidas saludables a la semana en los centros escolares y eliminar las bebidas energéticas y azucaradas en estos centros. Además, Consumo lleva tiempo buscando la fórmula para regular la publicidad de alimentos insanos dirigida a menores, como ya hacen otros países de nuestro entorno como Portugal, Noruega, Reino Unido, Irlanda o Suecia. “Se trata de crear entornos seguros para la infancia en nuestro país”, asegura Bustinduy.
De esta manera, Consumo busca atajar un problema preocupante como es la obesidad infantil, que, además, incide de una manera más pronunciada sobre los niños y niñas nacidos en familias con bajos ingresos, que son quienes muestran mayores tasas de exceso de peso y peores hábitos alimentarios. “Es un problema estructural que debe ser atajado por las instituciones, que tienen el mandato de garantizar la igualdad para todos los niños y niñas independientemente de la familia o el código postal en el que nazcan”, apunta Bustinduy.
En la jornada también han intervenido grandes profesionales del ámbito de la salud y la nutrición como Ana López Santacruz, directora de la AESAN, Patricia Estevan, miembro del grupo de nutrición y obesidad de SEMFYC o la doctora Susana Viver, de la Asociación Española de Pediatras de Atención Primaria (AEPap). Además, las jornadas han contado con perfiles internacionales como Luz de Regil, Directora de Nutrición y Seguridad Alimentaria de la OMS en Ginebra o Simón Barquera, Director del Instituto de Salud Pública de México.