El 80% de la población está de acuerdo en prohibir la publicidad de alimentos insanos a menores

16 de February de 2026
Imagen de archivo de alimentos sanos

El Ministerio de Consumo ha presentado este lunes un barómetro que refleja que 8 de cada 10 españoles está a favor de proteger a niños y a niñas de la publicidad de alimentos poco saludables

  • El estudio señala también que el 91% de los encuestados apoya prohibir la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años
  • El ministro Bustinduy adelanta que en las próximas semanas hará pública una propuesta normativa para regular la publicidad de alimentos insanos destinadas a niñas, niños y adolescentes: “Este tipo de anuncios tiene un efecto nocivo en su salud alimentaria

Madrid, 16 de febrero 2026.- El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha celebrado este lunes el acto «De la evidencia a la acción: Regular la publicidad de los alimentos insanos» en el que se ha presentado el Barómetro sobre publicidad de alimentos y bebidas energéticas impulsado por la AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición) y realizado por Shopperview. Un estudio, que entre otros datos, señala que casi el 80% de la población española (el 79%) considera que debería prohibirse la publicidad de alimentos no saludables dirigidos a un público menor de edad.

El barómetro también refleja que el 91% de los encuestados cree que debería prohibirse la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años, y que más de la mitad (el 54%) cree que su prohibición debe extenderse a los menores de 18 años. De esta manera, el estudio evidencia un amplio respaldo social a la necesidad de proteger la salud infantil ante prácticas publicitarias que fomentan el consumo de alimentos y bebidas con un perfil nutricional no saludable.

En su comparecencia, el ministro Pablo Bustinduy ha señalado que estos datos confirman que la sociedad española es plenamente consciente del problema que supone la exposición de los menores a la publicidad de productos insanos y ha anunciado que en las próximas semanas hará pública una propuesta normativa para regular este tipo de publicidad, “que tiene un efecto nocivo en la salud de las niñas, los niños y los adolescentes”, ha dicho.

Bustinduy ha subrayado la importancia de proteger a la población escolar de este tipo de anuncios y de que, de esta manera, España dé un paso más para sumarse a las recomendaciones de organismos sanitarios como la OMS o la AESAN, que recalcan la importancia de restringir la publicidad de alimentos según su calidad nutricional como una de las claves para atajar la obesidad infantil, que afecta, además, especialmente a las familias con menos recursos.

Según señala la Organización Mundial de la Salud, la exposición a este tipo de publicidad de alimentos en los niños incrementa la ingesta calórica, promueve el consumo de alimentos poco saludables y poco nutritivos, y tiene un impacto perjudicial y sostenido en el tiempo en su salud. Además, la OMS advierte de que la publicidad de este tipo de productos utiliza técnicas persuasivas que pasan desapercibidas entre los más jóvenes, haciendo uso de influencers o de ídolos del deporte para su promoción, y apelando a un atractivo emocional que asocia estos productos a la diversión y al entretenimiento.

Por ello, el ministro Bustinduy ha insistido en la necesidad de actuar frente a la presión publicitaria de este tipo de alimentos, que son ultraprocesados, con un alto contenido en grasas, azúcares o sal, y que son muy calóricos y poco nutritivos. Y ha subrayado que esto es algo que ya hacen otros países de nuestro entorno como Portugal, Noruega, Reino Unido, Irlanda o Suecia.

En España, un 80% de las niñas, los niños y los adolescentes consumen alimentos y bebidas no saludables”, ha alertado Bustinduy, citando un informe de la Gasol Foundation sobre los hábitos alimentarios y la ingesta de nutrientes de la población infantil y adolescente en España. “Las empresas del sector las tienen el deber de no promover el consumo de alimentos y bebidas que pongan en perjuicio el derecho a la salud en la infancia en nuestro país”, ha asegurado el ministro y ha defendido la acción normativa en este ámbito como una “cuestión de salud pública” y para “garantizar los derechos de la infancia”, aunque eso implique, ha dicho, “poner coto a los poderosos”.