¿Tu consulta es sobre vuelos o transporte terrestre?
Preguntas más consultadas de Viajes y transportes:
Puedes cancelar el viaje, pero si solo contrataste un billete de avión no tienes automáticamente derecho al reembolso sin penalización por estar hospitalizado. La devolución dependerá normalmente de las condiciones de la tarifa, de la política de la aerolínea y, en su caso, del seguro de viaje que hayas contratado.
Depende del tipo de servicio. Si se trata de un servicio regular cuya ruta programada completa es de 250 km o más (aunque el trayecto que tú realices sea más corto), la cancelación da derecho a elegir entre continuar o llegar al destino mediante un transporte alternativo en condiciones comparables y lo antes posible, o solicitar el reembolso del billete. El reembolso debe hacerse en dinero, salvo que aceptes otra modalidad. Estos derechos no desaparecen porque la cancelación se deba a un incendio ajeno a la compañía. No existe, en cambio, una compensación económica automática por el mero hecho de la cancelación; si la empresa no te ofrece la elección entre transporte alternativo y reembolso, el Reglamento reconoce además una compensación del 50 % del precio del billete. En servicios cuya ruta programada completa sea inferior a 250 km pueden resultar aplicables otras normas nacionales o autonómicas.
Si sufres un daño o accidente durante un viaje en tren o autobús, avisa inmediatamente al personal del transportista y, si es necesario, solicita asistencia médica. Es importante dejar constancia de que viajabas en ese servicio: conserva el billete, justificante de compra o tarjeta de transporte, y anota la hora, trayecto, número de tren o autobús y cualquier dato útil del vehículo. Si puedes, reúne pruebas como fotografías, datos de testigos, informes médicos y facturas. Después, presenta una reclamación por escrito al transportista. En el transporte público de viajeros puede intervenir el Seguro Obligatorio de Viajeros, que cubre determinados daños personales sufridos por los pasajeros en accidentes de transporte, sin perjuicio de otras responsabilidades que puedan corresponder.
La normativa europea garantiza una indemnización mínima del 25 % del precio del billete para retrasos de entre 60 y 119 minutos y del 50 % para retrasos de 120 minutos o más, cuando el viajero continúa el viaje y no concurre alguna de las excepciones previstas legalmente. En España, el Reglamento del Sector Ferroviario establece con carácter general una indemnización del 50 % del precio del billete cuando el retraso en la llegada supera una hora y del 100 % cuando supera una hora y treinta minutos, sin perjuicio de las excepciones aplicables. Además, las empresas ferroviarias pueden ofrecer condiciones o compromisos de puntualidad más favorables.
La cantidad de equipaje que puedes llevar depende del medio de transporte, del servicio contratado y de las condiciones aplicables. No existe un límite único de peso y dimensiones válido para todos los viajes en tren y autobús. Las empresas pueden establecer condiciones sobre el número de bultos, su peso, dimensiones y, en su caso, el coste del equipaje adicional, que deben comunicarse de forma clara al contratar. En los servicios urbanos, metropolitanos o autonómicos pueden existir además reglas específicas establecidas por la administración competente.
Debes informar cuanto antes a la empresa de alquiler y seguir sus instrucciones. Si hay personas heridas, riesgo para la seguridad o daños importantes, llama a los servicios de emergencia y, si procede, a la policía. Rellena el parte amistoso de accidente si interviene otro vehículo y conserva pruebas, como fotografías, datos de testigos y copia del parte. No autorices reparaciones ni traslados del vehículo sin indicación de la empresa, salvo que sea necesario por seguridad. Revisa también el contrato y el seguro contratado para saber qué daños están cubiertos, si existe franquicia y qué documentación debes aportar.
Sí. Antes de contratar, la empresa debe informarte de forma clara del seguro incluido en el alquiler, sus coberturas, exclusiones, franquicias o cantidades máximas que podrías tener que pagar en caso de daño. También debe informarte de los seguros o coberturas adicionales que puedas contratar, indicando qué cubren, sus límites y su precio.
En un viaje combinado, varios servicios de viaje se contratan de forma que la normativa los considera parte de un mismo viaje y se aplica un régimen específico de protección. Por ejemplo, si Ana contrata en una agencia un viaje a Grecia que incluye vuelo y hotel por un precio total, se trata de un viaje combinado: tendrá los derechos previstos para estos viajes ante modificaciones, cancelaciones o problemas en su ejecución, como asistencia, reducción del precio, indemnización o resolución del contrato en los casos previstos legalmente.
En un servicio de viaje vinculado, en cambio, se celebran contratos separados con distintos prestadores y una empresa se limita a facilitar de forma conectada su contratación. Por ejemplo, si Alfredo compra un vuelo y, una vez realizada esa reserva, la compañía le ofrece específicamente contratar un hotel con otra empresa y lo reserva por separado dentro de las 24 horas siguientes, puede tratarse de un servicio de viaje vinculado. En ese caso, cada prestador responde de su propio servicio y no se aplican con carácter general los derechos propios de los viajes combinados, aunque existen determinadas obligaciones de información y protección frente a la insolvencia.
Si compraste los dos vuelos por separado, mediante reservas independientes, cada vuelo se considera en principio un contrato distinto. Por tanto, si el primer vuelo se retrasa y pierdes el segundo, la primera aerolínea no tiene automáticamente que reembolsarte ese segundo billete como si se tratara de un vuelo de conexión incluido en una única reserva. Sí puedes ejercer los derechos que correspondan por el retraso o cancelación del primer vuelo y, cuando proceda, reclamar otros daños que puedas acreditar conforme a las normas de responsabilidad aplicables. Si ambos vuelos formaban parte de una única reserva, aunque los operen compañías distintas, pueden aplicarse los derechos previstos para vuelos con conexión hasta el destino final.
Se aplica a los pasajeros que salgan de un aeropuerto situado en la Unión Europea, Islandia, Noruega o Suiza, con independencia de que la compañía aérea sea o no comunitaria. También se aplica a los vuelos que salgan de un tercer país con destino a alguno de esos territorios cuando sean operados por una compañía aérea comunitaria, salvo que el pasajero haya recibido ya en el tercer país los beneficios o compensación y la asistencia correspondientes por el mismo problema.