¿Tienes un problema relacionado con protección de datos personales?
Preguntas más consultadas de Protección de datos personales:
Si tu reclamación se refiere al ejercicio de un derecho de protección de datos, como acceso, rectificación, supresión u oposición, debes haberlo ejercido previamente ante la empresa o entidad responsable. Si no responde en el plazo legal, que con carácter general es de un mes, o consideras que su respuesta no es adecuada, puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos. En cambio, si reclamas por otro posible incumplimiento de la normativa de protección de datos, puedes acudir directamente a la AEPD aportando las pruebas o indicios de que dispongas.
Sí, si has sufrido daños materiales o morales por una infracción de la normativa de protección de datos, puedes reclamar una indemnización. La Agencia Española de Protección de Datos puede sancionar y ordenar medidas correctoras, pero la indemnización normalmente debe reclamarse ante los tribunales, salvo que se alcance un acuerdo con la empresa.
Conviene comunicarlo cuanto antes a la empresa para negar la contratación, pedir información sobre el origen de los datos y solicitar la supresión o rectificación cuando proceda. También conviene conservar pruebas y, si hay indicios de suplantación de identidad o fraude, puedes denunciarlo ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Además, puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos si la empresa trató tus datos sin base legal o no actuó correctamente.
Una empresa puede actualizar su política de privacidad, pero ese cambio no le permite por sí solo utilizar tus datos para nuevas finalidades. Si quiere tratarlos para una finalidad distinta de aquella para la que los recogió, debe informarte previamente. Cuando esa nueva finalidad no sea compatible con la inicial, deberá contar además con una base jurídica que permita el nuevo tratamiento y, si necesita tu consentimiento, deberá pedirlo antes de empezar a utilizar los datos para esa finalidad.
El delegado de protección de datos es una persona o entidad que asesora y supervisa el cumplimiento de la normativa de protección de datos dentro de algunas organizaciones. No todas las empresas están obligadas a tenerlo. Si existe, puedes dirigirte a él para plantear dudas o reclamaciones sobre el tratamiento de tus datos. Sus datos de contacto deben estar disponibles de forma clara.
Sí, pero solo en casos justificados. Si una solicitud es manifiestamente infundada o excesiva, especialmente por su carácter repetitivo, la empresa puede cobrar un canon razonable basado en los costes administrativos o negarse a actuar. Corresponde a la empresa demostrar que la solicitud tiene ese carácter. No puede utilizar esta excepción de forma automática para no atender tus derechos de protección de datos.
Una empresa puede obtener tus datos directamente de ti, por ejemplo cuando rellenas un formulario, haces una compra o contratas un servicio. También puede obtenerlos de forma indirecta, por ejemplo a través de otra empresa, una plataforma, una fuente de acceso público o datos generados por el uso de un servicio, siempre que exista una base jurídica que permita su tratamiento. Si no obtiene los datos directamente de ti, debe informarte, con carácter general, de las categorías de datos que trata y de dónde proceden, además del resto de información exigida sobre el tratamiento.
Debe informarte, de forma clara, sobre quién es el responsable del tratamiento, para qué usará tus datos, cuál es la base legal que le permite tratarlos, durante cuánto tiempo los conservará, si los comunicará a terceros, si habrá transferencias internacionales y cómo puedes ejercer tus derechos de acceso, rectificación, supresión, oposición, limitación y portabilidad. También debe informarte de tu derecho a retirar el consentimiento, si el tratamiento se basa en él, y de tu derecho a reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos. Si va a tomar decisiones automatizadas que produzcan efectos jurídicos sobre ti o te afecten significativamente de modo similar, debe informarte también sobre ello. Si los datos no los obtiene directamente de ti, debe indicarte además su origen y las categorías de datos tratadas.
Para contratar y prestar el curso, la empresa debe limitar los datos que te pide a los que sean adecuados, pertinentes y necesarios para esa finalidad. Por ejemplo, puede necesitar tu nombre, apellidos, correo electrónico, datos de acceso a la plataforma y datos necesarios para gestionar el pago. En principio, no debería necesitar categorías especiales de datos, como datos sobre tu salud, religión, orientación sexual o creencias, cuyo tratamiento está sujeto a requisitos especialmente estrictos y normalmente no será necesario para contratar un curso de inglés.
Puede deberse a que diste tu consentimiento para recibir publicidad o a que ya eras cliente de esa empresa. En este último caso, puede enviarte por correo electrónico publicidad de sus propios productos o servicios similares a los que contrataste, siempre que haya obtenido tus datos de contacto de forma lícita. Debe ofrecerte una forma sencilla y gratuita de oponerte tanto al recoger tus datos como en cada comunicación comercial. Si no autorizaste esos envíos y tampoco se cumplen esas condiciones, puedes pedir que dejen de enviártelos y reclamar si continúan.