¿Tienes un problema con una compra (tienda física, online, garantías)?
Preguntas más consultadas de Compras:
Deben informar de forma clara, antes de contratar, sobre su identidad, nombre o razón social, dirección y medios de contacto; las características principales del producto o servicio; el precio total, incluidos impuestos y gastos adicionales; las formas de pago, entrega y ejecución del contrato; la duración del contrato, si procede; el derecho de desistimiento, cuando exista, o su ausencia; las garantías legales y servicios posventa; el sistema para presentar reclamaciones; y, cuando proceda, la funcionalidad, compatibilidad e interoperabilidad de contenidos o servicios digitales. También deben indicar la lengua del contrato y otros datos exigidos por la normativa de comercio electrónico.
Si el producto se envía desde fuera de la Unión Europea, pueden aplicarse IVA, derechos de aduana u otros gastos de gestión. La empresa debe informarte antes de comprar de los gastos adicionales que puedan corresponder o, si no pueden calcularse de antemano, advertirte claramente de que pueden existir. Si no te informó, puedes reclamar, aunque los impuestos o derechos exigibles por las autoridades aduaneras pueden seguir teniendo que pagarse.
Antes de comprar por internet conviene comprobar, al menos, quién vende el producto, sus datos de contacto, el precio total con impuestos y gastos incluidos, los plazos de entrega, los medios de pago, las condiciones de devolución, el derecho de desistimiento cuando exista y la garantía legal. Si compras en un marketplace o plataforma, revisa si el vendedor es una empresa o un particular, porque si es un particular no se aplican los derechos de consumo frente a ese vendedor. Si la web no identifica claramente a la empresa o al vendedor, desconfía.
Los saldos son productos cuyo valor de mercado ha disminuido manifiestamente por deterioro, desperfecto, desuso u obsolescencia. La venta debe anunciarse como «saldos» o «venta de restos» y, si los artículos están deteriorados o defectuosos, esa circunstancia debe indicarse de forma precisa y ostensible. En todo caso, no pueden venderse como saldos productos cuya venta implique un riesgo o engaño para la persona consumidora.
No, en principio no es legal anunciar un bien o servicio como gratuito si después la persona consumidora debe pagar cantidades adicionales, salvo los costes inevitables para responder a la promoción, recoger el regalo o recibirlo. Si el folleto anunciaba un fin de semana gratis y después exigían pagar 50 euros por noche, podría tratarse de una práctica comercial engañosa.
En principio, no. La publicidad vincula al vendedor y las condiciones anunciadas deben respetarse. Ahora bien, si se trata de un error manifiesto, es decir, un error evidente, grave e indiscutible que una persona consumidora media podía detectar fácilmente, la tienda podría no quedar obligada por ese precio. Por ejemplo, sería distinto anunciar unos zapatos a 50 euros que anunciar por error un producto de alto valor a un precio claramente irreal.
No. Antes de contratar, la empresa debe informar del precio total, incluidos impuestos, gastos de envío y cualquier otro gasto adicional. Si no puede calcularlos de antemano, debe advertir claramente que pueden existir. Si no te informó de esos gastos antes de la compra, no tienes obligación de abonarlos.
Puedes ofrecer más de 50 monedas, pero el comercio no está obligado a aceptarlas. Con carácter general, ninguna parte está obligada a aceptar más de 50 monedas en un mismo pago, salvo en las cajas públicas y otros supuestos legalmente previstos.
Sí, con carácter general. En una compra online puedes ejercer el derecho de desistimiento sin tener que justificar el motivo dentro de los 14 días naturales desde que recibes el producto. Debes comunicarlo al vendedor y devolver la cafetera. Puedes manipularla lo necesario para comprobar sus características y funcionamiento, pero si la usas más de lo necesario, podrían descontarte la pérdida de valor.
El plazo comienza desde el día en que recibes físicamente el último componente o pieza. Por ejemplo, si compras un sofá por piezas y se entregan en días distintos, el plazo para desistir empieza a contar desde que recibes la última pieza.