Respuesta
Con carácter general, puede abrir una cuenta de pago quien tenga capacidad suficiente para contratar y pueda identificarse conforme a la normativa aplicable. Las personas menores de edad o con medidas de apoyo pueden necesitar la intervención de sus representantes legales o de quien corresponda según su situación. Además, toda persona consumidora residente legalmente en la Unión Europea tiene derecho a solicitar una cuenta de pago básica, aunque no tenga domicilio fijo, sea solicitante de asilo o no tenga permiso de residencia pero su expulsión sea imposible por razones jurídicas o de hecho, siempre que se cumplan los requisitos legales.
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