Respuesta
Si han transcurrido al menos 7 años y ninguna de las partes ha comunicado en plazo que no quiere renovar el contrato, este se prorroga obligatoriamente por plazos anuales hasta un máximo de 3 años más. Para evitar esa prórroga, el arrendador debe avisar con al menos 4 meses de antelación y la persona inquilina con al menos 2 meses. Una vez iniciadas las prórrogas anuales, la persona inquilina puede evitar la siguiente renovación avisando con al menos 1 mes de antelación al final de la anualidad correspondiente.
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