Respuesta
Los saldos son productos cuyo valor de mercado ha disminuido manifiestamente por deterioro, desperfecto, desuso u obsolescencia. La venta debe anunciarse como «saldos» o «venta de restos» y, si los artículos están deteriorados o defectuosos, esa circunstancia debe indicarse de forma precisa y ostensible. En todo caso, no pueden venderse como saldos productos cuya venta implique un riesgo o engaño para la persona consumidora.