Respuesta
Puede hacerlo si la prueba es necesaria para diagnosticar o comprobar la reparación y está justificada por el tipo de avería. Debe actuar con diligencia y responder por los daños que cause por culpa o negligencia durante la custodia o prueba del vehículo. Si no quieres que se realice una prueba o quieres limitarla, conviene dejarlo por escrito, aunque en algunos casos el taller puede necesitarla para verificar la seguridad o el resultado de la reparación.