Respuesta
Sí. Antes de iniciar un tratamiento fisioterápico, deben informarte de forma clara y comprensible sobre la actuación propuesta, su finalidad, sus riesgos y consecuencias, para que puedas aceptarla o rechazarla libremente. El consentimiento es verbal como regla general, pero debe prestarse por escrito cuando se trate de procedimientos invasivos o de actuaciones que supongan riesgos o inconvenientes de notoria y previsible repercusión negativa sobre tu salud. También puedes revocar libremente tu consentimiento en cualquier momento.