Respuesta
El establecimiento debe mostrar los precios de forma clara, visible, legible y no ambigua. El precio debe ser el precio final, con impuestos incluidos. En productos vendidos a granel, como frutos secos, debe indicarse normalmente el precio por unidad de medida, por ejemplo por kilo, para que la persona consumidora pueda saber cuánto pagará y comparar con otros productos.