Respuesta
Si la empresa quiere conservar los datos de tu tarjeta únicamente para facilitar futuras compras, debe pedirte previamente un consentimiento libre, específico, informado e inequívoco. No puede presumirlo por el hecho de que hayas realizado una compra ni condicionar la operación a que aceptes guardar la tarjeta. Puedes retirar ese consentimiento en cualquier momento y, en ese caso, los datos conservados para esa finalidad deben eliminarse. Esto no impide que puedan conservarse otros datos relativos a la operación cuando exista una obligación legal que lo justifique.