España acogerá este mes el mayor encuentro internacional sobre ciudades accesibles y envejecimiento en nuestras sociedades

3 de Xuño de 2026
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Este miércoles se ha presentado en Donostia el 3er Congreso Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables, impulsado por la OMS y por el Ministerio de Derechos Sociales a través del Imserso, y que se celebrará en la capital guipuzcoana del 16 al 18 de junio

 

La cita supondrá un espacio de reflexión sobre las oportunidades y los retos que plantean nuestras sociedades cada vez más longevas y contará con la participación de representantes institucionales, expertos, investigadores y agentes sociales de más de 60 países

Donostia, 3 de junio de 2026.- Este miércoles se ha presentado en Donostia el «3er Congreso Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables», el mayor foro internacional sobre envejecimiento de nuestras sociedades y la accesibilidad en las ciudades. Se celebrará del 16 al 18 de junio en la capital guipuzcoana y contará con la participación de representantes institucionales, expertos, investigadores y agentes sociales de más de 60 países.

Este congreso mundial, que surge de una iniciativa de la OMS (Organización Mundial de la Salud), llevaba más de 12 años sin celebrarse y será posible gracias al impulso del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, que ha decidido organizarlo en España a través del Imserso (Instituto de Mayores y Servicios Sociales) junto al Gobierno vasco, la Diputación Foral de Gipuzkoa y el Ayuntamiento de Donostia, y con el patrocinio de la OMS.

De esta manera, Donosita será en este mes el principal punto de encuentro mundial para abordar los retos y oportunidades que plantean sociedades cada vez más longevas. La cita tendrá lugar en el Palacio de Congresos y Auditorio del Kursaal Bajo bajo el lema «¡Transformando juntos! Un mundo amigable con las personas mayores, conectado, equitativo y sostenible para todas las generaciones» y tratará cuestiones como la conexión social, la inclusión digital, la sostenibilidad, la participación o los cuidados. Todo ello en un contexto marcado por el aumento de la longevidad y la transformación demográfica.

Serán cientos de personas, procedentes de 1.700 ciudades y comunidades repartidas por todo el mundo las que participen y visiten este congreso en el que se podrán conocer, de primera mano, experiencias, políticas públicas y proyectos en ámbitos como los cuidados, la vida comunitaria, la innovación social, el espacio público, la participación o el envejecimiento saludable.

La cita forma parte de las actividades impulsadas por la Red Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables, una iniciativa que la OMS lanzó en 2010 y que, además, es parte integral del plan de acción de la Década de Envejecimiento Saludable, que abarca del año 2021 al 2030. Por lo tanto, este congreso se celebrará en el ecuador de este plan de acción.

En estos encuentros no solo se darán a conocer diferentes experiencias internacionales sino también de debatir sobre cómo las ciudades y comunidades pueden responder a desafíos contemporáneos como la equidad, las nuevas desigualdades, la sostenibilidad o la construcción de entornos más habitables para todas las generaciones, mostrando qué se puede hacer y cómo hacerlo, a partir de soluciones innovadoras y apropiadas para cada contexto.

En España hay 280 ciudades y comunidades que forman parte de esta Red Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables de la OMS, y Donostia, sede del Congreso, fue la primera de España en incorporarse a esta red global.


Presentación del 3er Congreso Mundial

La presentación institucional del Congreso ha tenido lugar este miércoles en la terraza del Kursaal con la participación de Agustín Martínez Molina, vicepresidente del Congreso y coordinador de la Unidad de Estudios y Apoyo Técnico del Imserso; la consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico del Gobierno vasco; la diputada general de Gipuzkoa, Eider Mendoza, y el alcalde de Donostia, Jon Insausti.

Para el representante del Imserso, se trata de “una cita sin precedentes” en la que se han recibido a cerca de 400 propuestas de participación, “una respuesta que habla por sí sola de la vitalidad de este movimiento”, ha añadido. Agustín Martínez ha agradecido, además, al Imserso, al Gobierno vasco, a la Diputación Foral de Gipuzkoa y al Ayuntamiento de Donostia, “hacer posible este encuentro con su generosidad y su compromiso”, y ha puesto en valor “la dedicación, coordinación internacional y una inversión institucional que, durante meses, se ha llevado a cabo y que ha sido de gran envergadura”, ha dicho. Y ha finalizado manifestando que “tomamos el testigo de Dublín y Quebec con una convicción serena: el envejecimiento de nuestras sociedades es, ante todo, una oportunidad compartida. Donostia será el lugar para conectarla y disfrutarla”.

La consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico del Gobierno vasco ha destacado que la celebración en Donostia de este congreso “supone un reconocimiento al trabajo que Euskadi viene desarrollando para afrontar el reto de la longevidad desde una perspectiva positiva e inclusiva”. Nerea Melgosa ha subrayado, además, que “en una sociedad con una de las mayores esperanzas de vida del mundo, las personas mayores deben ser protagonistas activas de la comunidad”, y ha celebrado la longevidad como una conquista social.

Por su parte, la diputada general de Gipuzkoa, ha puesto de relieve que la organización de esta cita internacional en Donostia supone "un reconocimiento al esfuerzo que se está llevando a cabo para trabajar por la longevidad, la vida plena y la transformación de los cuidados”. Eider Mendoza ha asegurado que "estamos trabajando para poder garantizar a toda persona unos cuidados personalizados, innovadores y conectados con la comunidad” y que Guipuzkoa es “un territorio que promueve el bienestar integral de las personas mayores, para que se encuentren y se sientan bien en todos los ámbitos de la vida”.

Finalmente, alcalde de Donostia, ha recordado que “aquí hacemos nuestro el lema de este congreso y queremos transformar juntos”. Jon Insausti ha querido “interpelar a la ciudadanía para abordar cómo queremos convivir en una sociedad más longeva, qué necesitamos transformar en nuestras ciudades y pueblos para vivir mejor a lo largo de toda la vida”, así como otras cuestiones como “qué papel queremos tener cuando envejecemos en la vida de nuestros barrios, pueblos y ciudades, o qué necesitamos unas generaciones de otras para construir comunidades más justas, habitables y conectadas”.