Respuesta
Si pides un presupuesto y después no aceptas la reparación, el SAT puede cobrarte su elaboración. El importe máximo es el equivalente a 15 minutos del precio de la hora de trabajo para pequeños aparatos, 30 minutos para aparatos de línea blanca y 60 minutos para aparatos de línea marrón o electrónica. El SAT debe informarte previamente del precio o de la forma en que se calculará. Si el servicio se presta a domicilio, también puede cobrar el desplazamiento en las condiciones legalmente previstas.