Respuesta
La información y la publicidad del alquiler deben ser claras, completas y veraces y no pueden inducirte a error sobre las características o condiciones de la vivienda. Si el anuncio no se corresponde con la realidad, conserva una copia porque puede ser relevante para reclamar. Si el arrendador es un particular, la reclamación frente a él se regirá por las normas civiles aplicables al contrato. Si el arrendador o la inmobiliaria actúan como empresa o profesional, se aplica además la normativa de protección de las personas consumidoras.
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