Respuesta
El depósito es una cantidad que la empresa de alquiler retiene o bloquea temporalmente como garantía para cubrir posibles importes que puedan resultar exigibles conforme al contrato, como determinados daños, franquicias o combustible pendiente. Normalmente se bloquea en una tarjeta y, si no existen cargos que deban aplicarse, se libera tras la devolución del vehículo, aunque el tiempo hasta que vuelva a estar disponible puede depender también de la entidad bancaria. La empresa debe informarte antes de contratar del importe del depósito, de la forma en que debe constituirse y de las condiciones en las que puede utilizarse o liberarse.