Respuesta
Sí. Si resides en España y compras a un vendedor de otro país de la Unión Europea que dirige su actividad comercial a España, la normativa aplicable no depende simplemente de dónde esté domiciliado el vendedor: con carácter general, se mantienen las normas imperativas de protección que te reconoce la legislación española. Es diferente, por ejemplo, si durante un viaje compras directamente en una tienda local que no dirige su actividad a España, supuesto en el que pueden aplicarse las normas del país de compra. En caso de conflicto con un vendedor de otro Estado miembro, reclama primero al vendedor y, si no obtienes una solución satisfactoria, puedes solicitar ayuda al Centro Europeo del Consumidor en España.