Pedí un préstamo personal y después le entregué ese dinero a mi hija para abrir una clínica veterinaria. Revisando las condiciones del préstamo, he visto que tiene cláusulas abusivas. ¿Puedo reclamar?

Respuesta

Depende de la finalidad real del préstamo y de las circunstancias de la contratación. Si pediste el préstamo para una finalidad personal o familiar, aunque después entregaras el dinero a tu hija, podrías tener la condición de persona consumidora y reclamar la posible abusividad de las cláusulas. En cambio, si el préstamo se solicitó o presentó desde el principio como financiación para una actividad empresarial o profesional, puede discutirse tu condición de consumidor. Para valorarlo, habrá que atender al contrato, a la finalidad declarada y a las circunstancias concretas de la operación.